Comercios Históricos de Madrid ©Luis Pita Moreno

Chueca - Malasaña

Chueca y Malasaña son los dos barrios que han sufrido la mayor trasformación de todo Madrid desde los años 80. De hecho es aquí donde se aplicó por primera vez en España el término recientemente acuñado de ‘gentrificación’. Ambos están separados por la frontera imaginaria que es la retícula entre las calles de Fuencarral y Hortaleza. Malasaña pasó de nido de artistas lumpen, en su momento exaltado por la corte de cierto director de cine, a ser escenario y núcleo volcánico de la Movida Madrileña, cuya erupción movió los cimientos de todo el país, con miles de jóvenes tomando sus calles para beber, fumar porros y divertirse, a ser en la actualidad el paraíso del matrimonio hipster, con dos niños y ropa de marca, todo muy casual, eso sí. En la zona de Chueca el cambio comenzó un poco después pero fue extraordinariamente más rápido que en Malasaña. El asedio y conquista, primero de los locales y luego de los pisos, por parte de las huestes del arco iris, fue celebrada y festejada por todas las abuelitas del barrio, que veían como la chusma y los traficantes iban desapareciendo, desplazados por gente alegre y simpática. Hoy esas abuelitas ya no están y sus pisos los han vendido sus herederos para viviendas de lujo o negocios novedosos, como showrooms o abogados especializados en divorcios entre personas del mismo sexo.